Diluditeca: "Breves notas sobre una eternidad descubierta"

 

Cuando invité a Juan Miguel Lorite a pasarme un texto para la sección de “el cuento del mes”, no sólo aceptó, sino que fue tremendamente generoso y me pasó el fichero digital con el manuscrito de un libro de cuentos cortos que estaba preparando para publicar, “Breves notas sobre una eternidad descubierta. Me recomendó “El premio” como cuento del mes de julio de 2015, y tras leerlo comprobé que además de ser un gran texto planteaba algunos conceptos de total interés para Diludia. Pero, ya que tenía en mi poder aquel archivo, cómo no, aproveché para leer algún cuento más y para recorrer las originales ilustraciones una a una. Cuando me quise dar cuenta, ya había tomado la decisión de comprar un ejemplar: terminaría de leerlo en formato papel.

“Breves notas sobre una eternidad descubierta” estuvo disponible como absoluta novedad en Bubok desde sólo dos o tres días antes de la publicación de “El premio” en Diludia.

La compra a través de Bubok, tengo que decirlo, fue de lo más sencilla y ágil. Me gusta Bubok no sólo porque les conozca personalmente, no sólo porque seamos compañeros en un proyecto europeo sobre publicación digital, no sólo porque se volcaron con el concurso literario “Se buscan protagonistas” que organizamos en 2014 desde Verbo Azul y Alcorcón Emprende. Me gusta Bubok porque trata bien a los escritores, su reparto de beneficios 80% - 20% es mucho mejor que el de otras plataformas más famosas, y además es una empresa española que realiza un gran trabajo. Pero también me gusta Bubok como cliente lector: el proceso de compra es muy sencillo, el libro me llegó a casa incluso en menos tiempo del plazo indicado en la web, y la edición tiene unas cubiertas, páginas interiores e impresión muy agradables y de buena calidad. Por eso, aunque el protagonista en este post es el libro en sí, no puedo dejar de incluir unas fotos del “unboxing”: hace mucha ilusión recibir un paquete así en casa.

“Breves notas sobre una eternidad descubierta” incluye 21 cuentos cortos y, además, ilustraciones sobre la increíble lucha entre los Cacas y los Comerlosos. Nada tienen que ver los textos con las ilustraciones, los cuentos de un escritor pleno con las ilustraciones de un niño y, sin embargo, coinciden perfectamente no sólo porque comparten las mismas páginas, sino porque comparten un torrente de imaginación apabullante.

Me encantan los cuentos breves. Es el formato en el que más cómodo me siento como escritor y uno que agradezco mucho como lector. Los cuentos de Juan Miguel me han impactado especialmente: su estilo me ha recordado a mí mismo. Es una sensación entre el entusiasmo y la extrañeza. Muchos de estos relatos podrían integrarse en mi cuadernillo “Mimos” que publiqué como recopilatorio de cuentos breves en 2003 sin que se rompiera la continuidad. Estoy convencido de que, incluso alguno de los compañeros de Verbo Azul que tan bien me conocen, llegarían a dudar de la autoría de algunos de estos cuentos si se los doy a leer tapando el nombre de Juan Miguel.

Muchos de estos cuentos, como suelo decir de los microrrelatos, tardan más en pensarse que en leerse. Porque, aún siendo breves en palabras, quedan resonando, invitan a reflexionar, o simplemente a permanecer un rato imaginándolo.

La elegancia y redondez de “teletransportación”, la evolución de “Juan mató al lobo” o la metaliteratura de “el globo en el horizonte”, por mencionar algunos, demuestran que el relato breve, incluso el microrrelato, son géneros inagotables, infinitos, verdaderos laboratorios para experimentar en literatura, y que el autor ha sabido ponerse la bata y las gafas protectoras para mezclar palbaras con pipetas, probetas y demás instrumentos creativos.

¿Y qué decir de la increíble lucha entre los Cacas y los Comerlosos? Estos dibujos de niño canalizan la imaginación de una forma tan directa que nos impacta en crudo, sin procesar. La imaginación en su estado más puro, os lo puedo asegurar, sienta de maravilla. Creo que he rejuvenecido unos cuantos meses.

Tengo en mente la preparación de un libro de microrrelatos, de abrir varias ventanas a otros mundos, y la lectura de “Breves notas sobre una eternidad descubierta” no ha hecho más que animarme a continuar con ese trabajo que tengo pendiente.

Creo que voy a releer uno de los cuentos de Juan Miguel ahora mismo: redactar este post me ha dado sed.

 

Fotografías propias. "Unboxing" de "Breves notas sobre una eternidad descubierta" tal cual se recibe de Bubok y mi pose habitual de Diluditeca dando la cara por un libro.

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