Diluditeca: "Cuentos pacientes"

“Cuentos pacientes” es un libro que recopila 23 textos breves de la autora Goizeder Lamariano. Como ocurre a menudo en esta Diluditeca, no se trata de un best seller, sino más bien de una publicación muy personal de una escritora que comienza. O que comenzaba allá por 2012, cuando “Cuentos pacientes” salió a la luz.

El libro ya me atrajo antes de leerlo. Aún siendo una publicación que queda fuera de los círculos comerciales, el trabajo de difusión de esta obra ha sido bueno. Supe de ella a través de una reseña en un blog, y esta no era más que un punto de entrada de los múltiples que Goizeder ha sabido abrir. Para ilustrar esto, lo mejor es visitar este enlace y ver que “Cuentos pacientes”, como mínimo, ha vivido cuatro presentaciones, 13 apariciones en prensa y 15 reseñas. Y digo como mínimo porque en Internet a veces la información se puede reproducir más allá de nuestro control, y porque este mismo artículo en la Diluditeca supone otra reseña más. Aunque, sin duda, la mejor herramienta de márketing es el propio blog de la autora, “Cuéntame la vida”, que en este preciso momento se va aproximando al millón de visitas y que es un trabajo altruista, sincero y de calidad, una multitud de reseñas que contribuyen a hacer más grande la literatura. Goizeder es, sin ninguna duda, una Wlogger. Y, para mí, la posibilidad de leer un libro de un Wlogger es tan atractiva como la de leer una obra cumbre.

Por todo esto, me encapriché del libro y, una vez que recibí un ejemplar firmado, abordé la lectura de “Cuentos pacientes”.

Un total de veintitrés cuentos. En realidad, de 22 + 1. Veintidós cuentos breves en ese formato de poquitas páginas que me encanta tanto para leer como para escribir, y un relato un poco más largo, “El profesor de español”. Los cuentos breves se agrupan en varios bloques: cuentos de la infancia, cuentos pacientes, cuentos eternos, cuentos queridos y cuentos apasionados.

El núcleo lo forman los cuentos pacientes y eternos, que hablan respectivamente de la enfermedad y de la muerte, compartiendo en muchos casos elementos comunes como el hospital o la familia. Diez cuentos para leer preferiblemente con cierto intervalo de separación. No deja de ser curioso que, en una ciudad como Madrid, y aunque probablemente todos nosotros hayamos tenido experiencias en hospitales como enfermos o como familiares, parece que enfermedad y muerte estén camuflados. Parece, sobre todo la muerte, ser algo que habita en películas y en la ficción, pero no en la realidad. Sin embargo, ¡qué presente está en un pueblo! Un pueblo en el que aún se oyen las campanas, o se comenta en casa durante la comida que se ha muerto alguien y se entiende que se acudirá a dar el pésame, al funeral o a ambas cosas, y se recuerda alguna anécdota del difunto. En los pueblos por eso hay de vez en cuando unos minutos de tristeza más o menos profunda según la cercanía del desaparecido. Las ciudades grandes, sin embargo, sólo parecen conceder lugar para la indiferencia total por muertos anónimos o muy lejanos en la televisión, o para el sufrimiento desgarrador si es alguien muy próximo. Para el resto de la gama de grises, de sentimientos intermedios, parece que no hay tiempo ni espacio. Por eso los cuentos de enfermedad y muerte de Goizeder son de agradecer. Su temática, que nos trae las historias de hospitales a lo cotidiano, se hace casi necesaria. Son, además, buenos textos, escritos con técnica y sensibilidad.

Los cuentos de la infancia, los queridos y los apasionados pueden leerse más seguidos. La calidad es tan buena como los cuentos pacientes y eternos, pero sus temáticas son mucho más digeribles, así que aquí podemos dejarnos vencer por la gula literaria y leerlos uno tras otro. De la inocencia de la niñez al sexo sin tapujos, el libro recorre todos los estados. Aunque los textos son independientes, el libro mantiene sin embargo un cierto tono común, una base, como si fueran una colección de experiencias ligadas entre sí, experiencias de una persona o de un coro de personas no tan distintas, contemporáneas, y con las que resulta muy sencillo identificarse. ¿Y por qué Goizeder ha decidido hablar primero de la niñez, luego de la enfermedad y la muerte, y por último del amor y del sexo? ¿Por qué no ha seguido una ordenación cronológica de niñez primero, amor y sexo después, y enfermedad y muerte al final? No lo sé. En realidad, uno es libre de leer los cuentos en el orden que prefiera. Veo muy buena opción seguir el orden que nos propone la autora, pero, de verdad, si llegas a tener este libro en tus manos, siéntete libre de viajar por él en cualquier dirección.

Finalmente, quiero dedicar un último comentario a esa sección extraña de “cuentos de Alemania” que, en realidad, contiene un único texto, “El profesor de español”. Es un relato diferente a todos los demás. Primero, por la longitud: es bastante más largo que cualquiera de los cuentos que le acompañan. Segundo, porque abarca un marco temporal más amplio que el resto de cuentos. Quizá pueda clasificarse como “cuento de la infancia” porque buena parte del relato sucede en la niñez de la protagonista, pero, como característica diferencial, también incluye unas últimas escenas con la protagonista adulta. Por eso es distinto. También porque el resto de cuentos son eso, cuentos, de forma clara, por el manejo de la información o la forma de presentar los personajes. Pero “El profesor de español” tiene materia prima como para, quizá, haber desarrollado una novela. Esta protagonista, Josefina, sobre todo de niña, tiene un estupendo mundo interior que genera una empatía tremenda, y se mueve en un mundo exterior también muy atractivo, el de unos emigrantes españoles que se mudan en familia a Alemania.

Invité a Goizeder a enviarme un “cuento del mes” para Diludia. Lleva por título “Noticias” y lo podéis leer en este enlace. Sirva de muestra de lo que nos ofrece la autora, Goizeder, esta Wlogger de la que espero recibir precisamente noticias de nuevas publicaciones más temprano que tarde.

Fotografía con mi ejemplar de "Cuentos pacientes" en mi pose descarada habitual.

Si te interesa adquirir este libro, puedes hacerlo a través de mi enlace de afiliado a la tienda de Amazon que incluyo a continuación: 

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