¡Ganador del Camp Nanowrimo 2016!

¡Reto superado!

El mes de julio terminó y con él, la edición 2016 del Camp Nanowrimo. Han sido unas semanas muy ajetreadas, tanto que en varias ocasiones temí no alcanzar el objetivo. Mi progreso ha sido irregular, a empujones que muchas veces venían a coincidir con el fin de semana, nada que ver con la deseada regularidad de escribir todos los días. Finalmente sí que he llegado; es verdad que me impuse un reto facilito de 12.000 palabras, aprovechando que el Camp permite definir objetivos a medida y el trabajo que tenía pendiente era complejo pero no extenso. Por eso, lo importante durante este mes no ha sido tanto el número de palabras, ni siquiera ha sido conseguir o no cumplir con el reto del Camp Nanowrimo; lo verdaderamente relvante ha sido la experiencia de escritura y el avance en Naksatra, el libro en el que estoy trabajando y al que le he dedicado el reto de julio.

Es probable que una parte de esas 12.000 palabras no me sirvan para el libro definitivo, pero gracias a los diferentes ensayos he conseguido dar con el camino que quiero seguir. Naksatra es un libro de cuentos, pero incluye algo más, una sección que gracias al reto del Camp Nanowrimo he conseguido perfilar y orientar hacia algo que me gusta y me convence. Aún así no deja de ser una sección arriesgada, pero no adelantaré más hasta la publicación.

La experiencia de escritura social ha sido también positiva. La fórmula del Camp Nanowrimo es muy sencilla: se forman equipos que comparten “cabaña” en un camping virtual, y se mantiene una especie de chat o microblogging privado para charlar con tus compañeros de tienda. Son cómplices, también escritores, y es muy agradable encontrar mensajes de ánimo y de cómo marcha cada uno. Ver cómo se esfuerzan y progresan otros inyecta moral para seguir uno mismo adelante con su proyecto. He tenido unos buenos compañeros de viaje, unos alcanzaron el reto y otros no. Espero que sus proyectos lleguen a buen puerto y que pueda coincidir otra vez con ellos en esto de escribir.

Gracias al Camp Nanowrimo he avanzado con Naksatra y está mucho más cerca de ver la luz. Sigo trabajando en agosto.

 

Imagenes: (1) banner que me acredita como ganador del Camp Nanowrimo 2016 y (2) mi progreso a lo largo del mes de julio, irregular y lleno de días en los que no escribí nada, y cómo a base de empujones puntuales alcancé el muy modesto reto de las 12.000 palabras el día 24.

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