escritores

Wloggers

 ¿Cómo definiríamos a la nueva cantera de escritores de hoy en día? Actualmente se está formando la primera generación de escritores que mantienen su propio blog, una bitácora personal dedicada a la literatura en la que cuentan en primera persona su experiencia, hablan sobre qué y cómo leen, escriben o publican. Y es la primera vez en la historia que nos encontramos con narradores, novelistas, poetas, guionistas y dramaturgos que se nos presentan de esta forma, a través de un blog.

En mi caso, “Diludia” no ha sido mi primer blog sobre letras, pero sí el más serio y duradero. Trabajando en esta web he ido adquiriendo más conciencia de escritor y de blogger. He visitado decenas de páginas personales de escritores con los que me he sentido identificado y he desarrollado un sentimiento de pertenencia a lo que he entendido como una generación de escritores que mantienen bitácoras. Mi generación,  la que bien podríamos llamar primera generación wlogger (por lo de  writer-blog, que en inglés estos términos quedan más molones) o blogitores  por hacer algo más castellanizado. Sí, los nuevos literatos no sólo agrupan palabras para crear ficción o poesía, también escriben artículos en sus propios blogs personales. Súbitamente, los lectores y fans pueden conocer en rabioso presente a los autores y seguir sus evoluciones profesionales y personales. Para los que, como yo, nos hemos criado leyendo obras de autores muertos o inaccesibles, es toda una revolución.

MasterChef literario

Este martes es la final de la tercera edición de MasterChef. Confieso que me he enganchado a este talent show. Y no soy presa fácil: he esquivado uno por uno los realities y otros programas similares como Operación Triunfo o Gran Hermano, incluso cuando eran novedad televisiva y no seguirlos suponía quedar fuera de algunas conversaciones entre amigos.

Con MasterChef sólo me he perdido algún episodio y a veces tengo una sensación de, ¿¡pero qué estoy haciendo!? ¡Debería aprovechar estas dos horas para escribir o para descansar en lugar de permanecer como un zombi delante de la caja tonta! Pero me gusta. De vez en cuando, resulta absolutamente delicioso desconectar el cerebro y ser un mero espectador pasivo de un programa así, reconozcámoslo. Otras veces lo dejo conectado y pienso cosas relacionadas con la ficción y la gastronomía: ¿qué cocinarían en un mundo fantástico? ¿tendrían todos esos ingredientes? ¿y qué deberían comer en una novela de ciencia ficción que imagine el año 3.003? Por supuesto, un pensamiento que seguro que muchos de vosotros habéis tenido es que, igual que hay programas dedicados a la cocina, ¿por qué no hacen un talent show sobre escritura?

De nuevo, descubro que la literatura tiene mucho que aprender del mundo audiovisual. Sí, existen concursos literarios igual que también hay concursos en televisión pero, ¿no sería genial un talent show de aspirantes a escritores?