Hawking

Diluditeca: "El curioso incidente del perro a medianoche"

Hace unos días terminé de leer “El curioso incidente del perro a medianoche”. Como me ha gustado mucho, quiero incluirlo en la “diluditeca” y compartir con vosotros unos comentarios en el blog. Pero antes de sacar el bisturí para diseccionar el libro, quiero hablar un poco de astronomía.
Siempre me ha gustado la astronomía. Especialmente de niño y de adolescente. Sin embargo, poco a poco se ha convertido en una afición secundaria. En realidad, me sigue fascinando tanto como al principio, y creo que la única razón por la que apenas dedico tiempo a la astronomía es la falta de cómplices. Resulta mucho más fácil mantener aficiones como el fútbol o las que nos dicte la televisión según la temporada (música, baile o cocina), que cuentan con millones de seguidores con los que compartirlas. Nunca faltarán interlocutores para opinar de fútbol o del reality de moda, incluso hasta un desconocido en el ascensor puede valer. Por eso me apena no tener casi nadie con quien hablar de astronomía y me alegra tanto contar con mis compañeros de Verbo Azul y los seguidores de Diludia para hablar de escritura y literatura en general.
Cuando iba al instituto leí, entre otros muchos libros de astronomía, “Historia del tiempo” de Stephen Hawking. Recuerdo perfectamente que el libro incluía una única ecuación. El autor insistía en que sólo incluía una porque un amigo le había dicho que por cada ecuación que añadiera el número de lectores de “Historia del tiempo” se reduciría a la mitad. A lo mejor por eso no hablamos de astronomía en nuestro día a día, para que nuestro número de amigos no se reduzca a la mitad.