Hoja Azul en Blanco

¿Cuántas hojas caen en otoño?

¿Cuántas hojas caen en otoño? Este año, exactamente veinte.

El pasado miércoles 25 de noviembre presentamos el número 20 de La Hoja Azul en Blanco, la revista literaria de Verbo Azul. Ya sabéis lo importante que es esta revista para mí, y un número tan redondo hace que sea aún más especial.

Celebramos el acto en el teatro del Centro Cultrual Viñagrande de Alcorcón, el mismo escenario en el que presentamos el anterior número, La Hoja 19, el pasado 15 de enero. Me senté exactamente en la misma butaca que entonces. No sé por qué esa extraña fidelidad a una butaca, pero me parecía el mejor sitio para disfrutar del recital, de los cuentos, poemas y canciones de mis amigos de Verbo Azul.

La Hoja Azul en la jungla

 

Los lectores de Diludia ya sabéis que La Hoja Azul en Blanco, la revista de Verbo Azul, es una de las experiencias literarias  que más disfruto y a las más cariño tengo. Hace poco os hablé del número 19 y ahora mismo estamos preparando el 20. Es una publicación de enorme calidad pero de pequeña tirada. Por eso, para mí, cada ejemplar de La Hoja Azul es verdaderamente valioso.

Tenía en mi poder dos ejemplares en casa de un número anterior, el 18, editado en el invierno entre 2013 y 2014. Se me ocurrían varias personas, amantes de la literatura, a quienes ofrecerles uno de ellos con la seguridad de saber que la revista estaría en buenas manos, sería leída con atención y tendría un lugar apropiado en una estantería bien surtida.

Pero decidí otra cosa.

Seguro que conocéis BookCrossing.

Disfrutando de La Hoja Azul en Blanco

Estoy disfrutando del número 19 de La Hoja Azul en Blanco, la revista literaria de Verbo Azul.

En realidad, es una publicación que siempre disfruto de varias maneras. Una es el directo. El pasado jueves 15 de enero asistí a la presentación de la revista que organizamos en el Centro Cívico Viñagrande de Alcorcón. Literatura en vivo. Es todo un lujo oír la poesía y la prosa impresa en la revista en las voces de los propios compañeros y colaboradores de Verbo Azul. La revista es mucho más que papel, es carne y hueso, es palabra en toda su extensión. Hace ya tiempo que los recitales de Verbo Azul son, además de literatura orientada al lector, un estupendo directo orientado al público, con un formato muy adecuado en el número y duración de las lecturas, intercaladas con magia de guitarra y de canciones. Sí, me encantó la presentación de La Hoja Azul de la semana pasada. Aún guardo inercia de algunas sensaciones: piel de gallina en una de las canciones que interpretó Ana Bella, emoción al recordar a Consuelo, la que fue mi profesora de literatura tantos años, o la paz como de hogar al escuchar recitar a las voces de los compañeros que llevo tantos años oyendo.