Paola Santagostino

Pídele un procesador de textos a los Reyes Magos

Los procesadores de textos más utilizados y célebres, como Microsoft Word u OpenOffice Writer, son herramientas tremendamente potentes. Aunque son de propósito general, tienen un foco especial para utilización en oficina.

Llevo años usando Microsoft Word tanto para estudios como en el trabajo. También, por supuesto, para escribir literatura. Es un software con el que me siento muy cómodo, conozco las funcionalidades principales y un buen número de las avanzadas y me permite ponerme a la tarea de escribir casi inmediatamente.

Pero estoy cambiando.

Desde que redacté “Las Aventuras de Kai” en 1999, mi última obra de cierta longitud, he llenado cientos de páginas de literatura, pero todas en proyectos de extensión muy corta. Como sabéis, uno de mis propósitos literarios para 2015 es escribir una novela. La intención ya la tenía desde 2014 y entonces fue cuando me comencé a plantear la utilización de un procesador de textos enfocado a la escritura de novelas. Una pequeña investigación me llevó rápidamente a OpenOffice y su primo hermano LibreOffice, y a otras alternativas como yWriter, Scrivener o incluso LaTeX.

El príncipe poeta

Los cuentos de hadas tienen una estructura muy determinada que permite a un escritor diseñar su  propio método para inventarlos. Siguen ciertas reglas y pautas que los convierte en textos casi matemáticos. Por esta razón, redactar un writing-of de un cuento de hadas resulta de lo más natural. En mayo de 2014 escribí “El príncipe poeta”. Os presento el post de hoy como su writing-of.

“Cómo escribir un cuento e inventarse cientos” es un libro de la psicóloga Paola Santagostino en el que explica, entre otras cosas, cómo inventar cuentos fantásticos para niños. Descubrí este libro hace años en una biblioteca pública de Alcorcón, y he de reconocer que la portada era irresistible, ¡qué colorido! Lo cogí prestado y su lectura me encantó. Por aquel entonces yo ya conocía las funciones de Propp y me había planteado distintas opciones para aplicarlas a la creación literaria, muchas de ellas con un ordenador de por medio. El libro de Paola Santagostino es extremadamente sencillo y propone varias fórmulas para inventar cuentos con el centro puesto más en los niños que en sesudos escritores conocedores de las funciones de Propp.