príncipe poeta

Hipótesis literaria: novelas cada vez más trepidantes

A finales del siglo XV, prácticamente nadie había visto nunca un león en España.

Recuerdo una maravillosa visita guiada hace unos años a la catedral de Sigüenza, en Guadalajara. Recibí una interesante clase de Historia, arte y religión. Uno de los espacios donde más tiempo nos detuvimos fue ante el sepulcro de D. Martín Vázquez de Arce, “El Doncel”, y recuerdo perfectamente el comentario del león.
Por aquella época, a finales del siglo XV, se acostumbraba a colocar en las esculturas de los sepulcros la figura de un perro a los pies del homenajeado como símbolo de la fidelidad. En “El Doncel”, sin embargo, se representa un león. Más que el simbolismo, lo que me llamó la atención fue la explicación sobre su apariencia: en realidad aquel león era como un gato, con más pelo y algo más fiero desde luego, pero no un león como los que vemos en los documentales. El guía nos explicó que no era habitual en la época saber cómo era un león, y probablemente la única referencia que tuvo el escultor fue a través de descripciones. Así puede entenderse que un escultor tan habilidoso, capaz de definir tan bien los rasgos de “El Doncel”, cincelara un león tan poco realista.

Ya sabéis que yo todo lo llevo a la literatura. Si en la escultura del siglo XV representar un león era problemático, ¿lo sería también en un texto? ¡Más aún, quizá! Porque en la escultura el resultado es algo visible, el espectador lo contempla directamente y no necesita imaginarlo. Pero en literatura, cada lector es un escultor, cada lector tiene que visualizar su propio león con su imaginación. Por eso las descripciones en la literatura son tan importantes.

El príncipe poeta

Los cuentos de hadas tienen una estructura muy determinada que permite a un escritor diseñar su  propio método para inventarlos. Siguen ciertas reglas y pautas que los convierte en textos casi matemáticos. Por esta razón, redactar un writing-of de un cuento de hadas resulta de lo más natural. En mayo de 2014 escribí “El príncipe poeta”. Os presento el post de hoy como su writing-of.

“Cómo escribir un cuento e inventarse cientos” es un libro de la psicóloga Paola Santagostino en el que explica, entre otras cosas, cómo inventar cuentos fantásticos para niños. Descubrí este libro hace años en una biblioteca pública de Alcorcón, y he de reconocer que la portada era irresistible, ¡qué colorido! Lo cogí prestado y su lectura me encantó. Por aquel entonces yo ya conocía las funciones de Propp y me había planteado distintas opciones para aplicarlas a la creación literaria, muchas de ellas con un ordenador de por medio. El libro de Paola Santagostino es extremadamente sencillo y propone varias fórmulas para inventar cuentos con el centro puesto más en los niños que en sesudos escritores conocedores de las funciones de Propp.