zona de confort

La zona de confort literaria

Nuestra zona de confort es el conjunto de comportamientos y actividades a las que estamos habituados. Por un lado nos hacen sentir seguros, pero por otro lado nos acomodan y lastran. También los escritores creamos nuestras zonas de confort literarias, y es posible que ocurra sin darnos cuenta. ¿Cómo saber si me pasa a mí? ¿Qué es esta zona de confort en literatura? ¿Puedo salir?

Hace tiempo me pasaron un enlace a un vídeo en YouTube que explicaba de una forma muy original el concepto de zona de confort. Lo comparto aquí y desde luego recomiendo verlo, incluso antes de seguir leyendo este artículo. 

En realidad, el vídeo habla de tres zonas psicológicas: confort, aprendizaje y pánico. La zona de confort incluye todas esas actividades rutinarias, agradables o no, que realizamos habitualmente y nos hacen sentir seguros porque las controlamos perfectamente: madrugar, trabajar, ver la tele... La zona de aprendizaje está formada por el conjunto de actividades que hacen que ampliemos nuestras miras: aprender idiomas, tratar con gente nueva, etc. Por último la zona de pánico es aquella donde reina lo desconocido y normalmente tememos aventurarnos en ella, pero también es donde pueden ocurrir cosas muy buenas o mágicas. Por ejemplo, emprender, cambiar de sector profesional o mudarse de ciudad pueden ser ejemplos de actividades que suelen caer en la zona de pánico.